Thursday, 22 March 2012

Internet está poniendo al descubierto la incapacidad de los negocios tradicionales para ofrecer un buen trato al cliente.


Tradicionalmente ha sido perjudicial para un negocio no ser suficientemente responsable con el trato al cliente, no tratarlo con cortesía, con simpatía, incluso con educación, en muchas ocasiones. Ahora ya no es perjudicial, ahora es letal.

Comprar a través de la red es más rápido y, en ocasiones, más fácil y económico y a medida que el consumidor está perdiendo el miedo a las transacciones monetarias y al pago vía internet la red está ganando adeptos. Crecen las opciones en internet, y cada nuevo nacimiento (de negocio en la red) incrementa exponencialmente el abanico de posibilidades para el comprador.

Cierto es que el comercio en la red es más promiscuo. Si el consumidor compra en un establecimiento virtual y no le gusta por cualquier motivo (le cuesta encontrar los productos, la web tiene mala funcionalidad, es lenta, no le gusta el diseño, no parece seguro y también más intangibles como el conocimiento de la marca que hay detrás, la imagen que tiene, la confianza que le genera, un largo etcétera de razones) en un click cambia de tienda. La “location, location, location” tiene otro peso como motivo de compra en la red, porque hablamos de otra location, aquí hablamos del SEO y el SEM y algunos otros elementos que afectan a la localización de la web en internet.

Pero esta promiscuidad es algo potenciado en el comprador gracias a internet y como consecuencia del momento que estamos viviendo. Ya hemos oído hablar en numerosas ocasiones de la sociedad líquida, la que cree que nada es para siempre y que se puede cambiar en cualquier momento y de forma muy rápida cualquier aspecto de nuestras vidas. ‘Si no me gusta me voy porque tengo más opciones y lo hago al momento’. Y este efecto se traslada al comercio tradicional, ‘si no me tratan con la atención debida me voy, cambio de tienda o lo compro por internet. Es más frio pero no tengo que aguantar a los robots físicos carentes de educación y sentimientos’. Y no hablemos de tener una experiencia de compra positiva, en el sentido más holístico de esta experiencia, esto es ciencia-ficción para algunos negocios.

Al cliente le gusta comprar, o mejor dicho, ir de compras pero esta miopía y despreocupación por el trato al cliente va a desertizar algunos centros comerciales y zonas de compras de la ciudad. No nos vale con ser multicanal y vender en internet porque el punto de venta (compra) genera imagen de marca.

¿Por qué en pleno 2012, en medio de una crisis, los comerciantes / retailers no se dan cuenta de la importancia del trato al cliente? Y esto vale para cualquier producto, para el retailer supermercado, para la tienda de ropa, de perfumería, para la oficina bancaria,…

Porque en la mayoría de estudios que se realizan o circulan por el mercado, la importancia que los consumidores le otorgan al “trato al cliente” es la misma desde hace algunos años, desde antes de la crisis 2006, 2007 y hasta el día de hoy. Pero el verdadero quid de la cuestión es que este trato al cliente no gana en importancia en sí mismo (que lo hace mínimamente) o de forma aislada sino que es un trato al cliente más complejo dotado de mayor significado. Y esos “nuevos” componentes asociados a “trato al cliente” son los que han cambiado.

Según un estudio de la consultora Hamilton Retail basado en 800 encuestas a clientes de tiendas ubicadas en centros comerciales de Madrid, antes de la crisis el consumidor entendía el trato recibido como cliente como: La atención recibida en las diferentes tiendas del centro y el propio Servicio de atención al cliente del centro, normalmente el servicio de información.

Y en plena crisis el consumidor entiende la satisfacción al cliente de forma más amplia, más compleja. Ahora el cliente manifiesta que el trato que recibe significa la atención que recibe en las tiendas del centro (igual que antes de la crisis), pero además la calidad que ofrecen estas tiendas, la seguridad y vigilancia del centro en general y los lugares para entretener a los niños que el centro ofrece.

De esta forma, antes de la crisis el trato al cliente aglutinaba un 20% de la importancia de su satisfacción con el centro y en estos momentos este valor se ha duplicado. Una vez más, una importancia que no viene determinada por el incremento del valor en sí mismo sino por una comprensión más profunda y más amplia del concepto. Para que el cliente esté satisfecho con el trato que recibe en el centro comercial, en las tiendas, ahora no es suficiente con atenderle bien, sino que además nos pide productos y servicios de calidad, más seguridad y más opciones para entretener a toda la familia si hablamos de un centro comercial.

¿Algún retailer cree todavía que puede seguir maltratando a sus clientes? Es más, ¿creen los responsables de la tiendas, sean propias o franquiciadas, que sólo con una sonrisa el cliente ya está satisfecho con la atención que le dispensamos y que por ello no va a cambiar de tienda?




Jordi Aymerich Martínez

Thursday, 15 March 2012

Forum MKT Neuromarketing

"Cuando teníamos todas las respuestas nos cambiaron las preguntas".

El Fórum Marketing de Fomento del Trabajo, ha dedicado una sesión al "neuromarketing", disciplina dirigida a conocer cómo los consumidores toman sus decisiones y aprovecharlo para incrementar ventas.

La sesión ha sido conducida por expertos del sector entre los que figura Jordi Crespo, Socio Director de Hamilton Intelligence y miembro NMBSA (Neuromarketing Science & Business association). Aportando todo su expertise en Neuromarketing.




Wednesday, 18 January 2012

¿Cómo está afectando el Real Decreto 9/2011 al ámbito de la farmacia? Y... ¿qué podemos hacer desde los departamentos de marketing e investigación?

A consecuencia del RD 9/2011 se han modificado algunas de las bases de prescripción y dispensación de medicamentos a nivel nacional.

El profesional sanitario deberá prescribir o indicar la dispensación de medicamentos consignando el nombre del principio activo del medicamento y no de la marca.

Además, el farmacéutico dispensará la presentación del medicamento o producto sanitario que contenga el mismo principio activo que el prescrito, la misma dosificación y la misma vía de administración al menor precio.

No obstante, el médico siempre podrá prescribir al paciente el medicamento que considere más apropiado, tenga el precio que tenga, siempre que exista una necesidad terapéutica justificada.

En cambio, en aquellos casos "excepcionales" en los que el médico prescriba un medicamento que sea más caro que sus iguales y no justifique su necesidad terapéutica, el farmacéutico estará obligado a sustituirlo por otro medicamento con el mismo principio activo, misma dosis y misma vía de administración.

La primera consecuencia del RDL 9/2011 es que aumenta la capacidad de decisión del farmacéutico de escoger qué producto dispensa, este cambio provoca también que la relación con el resto de los agentes de la cadena cambie.

Por otro lado, los laboratorios farmacéuticos están adaptando los precios de sus fármacos a un precio menor para equiparar el precio de sus medicamentos al de la presentación más barata, no salir del reembolso y situarse en el pull de proveedores del farmacéutico buscando un lugar en el almacén de la farmacia.

Por tanto, los laboratorios han iniciado modelos de gestión comercial con el farmacéutico para defender sus marcas en la farmacia e intentar competir con el resto de opciones terapéuticas de la categoría.

Ante tales circunstancias, resulta muy importante conocer la visión del farmacéutico, los drivers y las barreras ante la dispensación de determinados fármacos, la satisfacción con los diferentes laboratorios y las campañas comerciales que están realizando, por ejemplo.

Mediante estudios de mercado basados en investigación cualitativa y/o cuantitativa aplicando técnicas directas (como entrevistas en profundidad, etnográficas, personales, online, ...) y técnicas indirectas (como el laddering model, conjoint analysis, …) podremos comprender la situación actual en el target farmacéuticos responsables de las acciones comerciales de la farmacia y de este modo diseñar estrategias comerciales y de marketing adaptadas a la nueva situación.

En el siguiente documento planteamos diferentes objetivos y metodologías que nos permitirán entender y profundizar en la situación actual tras la implementación del RD 9/2011.

Friday, 2 December 2011

La Sorpresa de KLM

Salta a la vista el potencial que poseen las redes sociales para el marketing y la investigación de mercados. Perfiles repletos de información personal que nos permiten segmentar mercados y personalizar acciones. Simplemente indagando un poco en el perfil de nuestros consumidores podemos llegar a conocer sus gustos, inquietudes, opiniones, motivaciones o aspectos de su vida cuotidiana como lo que están a punto de hacer. Esto es justamente lo que ha hecho la aerolínea holandesa KLM.

La compañía aérea KLM ha llevado a cabo la campaña “KLM Surprise”, reedición de una campaña lanzada originalmente a finales del 2010 por la misma aerolínea. Se trata de una campaña que integraba el potencial de las redes sociales y los RAK’s (random act of kindness) combinando acciones on-line y off-line. El quid de la cuestión era obsequiar a los viajeros que habían elegido KLM para volar mientras esperaban en el aeropuerto para embarcar en el avión, convirtiendo así la aburrida espera en una experiencia positiva.

Un equipo de azafatas y personal destinado a la campaña en cuestión se dedicó a monitorear a las personas que hacían check-in en alguna venue de KLM a través de Foursquare o habían anunciado vía Twitter o Facebook que se disponían a volar con su compañía. Una vez identificados los viajeros, a través de la información accesible de sus perfiles en las redes sociales, trataban de conocer a sus clientes mínimamente y/o averiguar qué tipo de viaje se disponían a realizar, hacía dónde se dirigían y con qué propósito. El fin de todo ello era conseguirles un regalo totalmente personalizado y hacerles entrega del mismo en el aeropuerto antes de que subieran al avión. Un ejemplo: Lars, un joven de 17 años, fan de KLM y que se describe a sí mismo en Twitter como “futuro piloto de KLM”, fue sorprendido por las azafatas de la aerolínea que le obsequiaron con un auténtico gorro de piloto de la misma compañía.

El resultado de la campaña fue un impactante viral con más de 150.000 reproducciones en Youtube dónde se muestra cómo la compañía se esfuerza por conocer a sus clientes y sorprenderles con regalos totalmente personalizados. Por intrusiva que parezca la acción (la compañía inspeccionó los perfiles de los clientes en redes sociales), los resultados saltan a la vista: rostros de sorpresa y satisfacción.

Además de un gran impacto en redes sociales, KLM se muestra como una aerolínea cercana al cliente y preocupada por su satisfacción a la par que transmite una imagen diferente a la de su competencia. Todo ello a un coste inferior al de una campaña tradicional de marketing.

Esta es una manera diferente y original de llevar a cabo una campaña de fidelización. Gracias al tremendo volumen de información que se puede extraer a través de las redes sociales tenemos la oportunidad de relacionarnos con nuestros clientes, de conocerlos y tratar de conectar con ellos a un coste prácticamente nulo. Evidentemente, una acción de este tipo sería inviable sin la existencia de los social media.

http://www.youtube.com/watch?v=pqHWAE8GDEk

Raúl Hidalga Ramón

Thursday, 15 September 2011

Saber segmentar: la clave del éxito

Hace ya un tiempo que las redes sociales permiten dividir a nuestra masa de contactos en listas, grupos o círculos de modo que podamos filtrar la información que éstos reciben de nosotros. Así se consigue que sólo puedan ver nuestros contenidos aquellos grupos o personas que queramos, evitando a los demás. Necesitábamos una tecnología como ésta ya que una foto o comentario será percibida de diferente manera si lo ve un familiar, amigo, compañero de negocios, cliente o desconocido. Al final, sin querer, habremos llevado a cabo una segmentación de nuestra cartera de amigos. E inconscientemente queramos mantener, también, un posicionamiento personal dentro de cada segmento de contactos de la red social.

Y es que todos nos comportamos de manera diferente dependiendo de la compañía que tengamos en un momento dado. Es diferente estar con familiares, amigos, compañeros de negocios o en soledad. Hay infinitas variables que nos harán cambiar de comportamiento como el lugar, el momento del día, estado de ánimo, tipo de evento social y un largo etcétera. No es que renunciemos a nuestra personalidad ni que el subconsciente se vuelva hipócrita; es cuestión de marketing personal, el vendernos a nosotros mismos e intentar entender como nos percibe nuestro entorno en función de nuestro comportamiento.

Así pues el consumidor se comporta de diferente manera, y muy diversa, en función de cientos de variables, lo que nos hará cambiar de comportamiento ante un producto, incluso consumirlo o no. ¿Tomamos el mismo refresco, cerveza o vino cuando estamos con amigos que cuando estamos en una reunión de negocios informal? ¿Y con familiares? ¿Y en soledad? ¿Y dependiendo del momento del día cambiamos de hábitos o marcas? ¿y si gana o pierde nuestro equipo?

Las empresas se empeñan en segmentar el mercado en función de variables clásicas y racionales como edad, sexo, residencia, clase social, estilo de vida… cuyo valor cambia en función de otras variables como la compañía, el valor buscado del producto en el momento de consumo, la ocasión de consumo… Los segmentos no son estáticos y éste es el tema que pretendemos explicar.

Imaginemos que, gracias a la investigación de mercados, somos capaces de calcular estos movimientos del consumidor entre segmentos y podemos segmentar el mercado en función de estas variables dinámicas. Podríamos determinar la dinámica del mercado al observar consumidores que saltan de un segmento a otro en función de variables emocionales, actitudinales o de estilo de vida. De hecho, existen técnicas estadísticas multivariables con este objetivo, que nos ayudan a conocer mejor el mercado. Como consecuencia se podrán llevar a cabo acciones de marketing mix para este tipo de segmentos y captar a consumidores que no teníamos en cuenta hasta ahora.

Sin embargo, no debemos olvidar que para que un segmento sea efectivo debe cumplir varios requisitos. Si no es suficientemente grande, no es accesible, no es medible o los esfuerzos para penetrar en él son mayores al beneficio potencial, deja de ser target. Incluso si se cumplen todos las condiciones anteriores pero el segmento responde de manera heterogénea a la acción dicho segmento no será eficiente.

Paralelamente, la marca puede actuar de manera diferente ante cada segmento, al igual que los usuarios de redes sociales cuando publican contenidos diferentes para cada grupo de amigos. Además, seleccionando un buen criterio de segmentación, podremos encontrar nichos, aún sin descubrir, lo que hará que nuestro mercado aumente.

Este mercado dinámico se puede conocer a partir de un estudio de mercado riguroso y recopilando información de cuantas variables sea posible. De hecho serán estas variables las que determinarán la viabilidad de cada segmento y las que, al analizar los datos, nos mostrarán qué criterio de segmentación es el más adecuado para cada producto.

Y para terminar, un dato: el 85% de nuestro comportamiento está basado en emociones. Podríamos empezar a pensar qué variables emocionales son las que consiguen ventas de nuestro producto y segmentar también al consumidor por estas variables más emocionales.




Alfons Rotger

Monday, 18 July 2011

¿Necesitamos invertir en Social Media?

A estas alturas de la película decir que los llamados “social media” configuran un parte más que notable de la interacción humana puede parecer de perogrullo.

Quizás si, pero ¿realmente somos conscientes de a qué nos referimos?, ¿tenemos cifrada idea de cuantas personas participan de esto?, ¿Le damos la importancia que debería tener?


Dando vueltas al fin he encontrado una forma de ver todo esto de forma holístisca y en perspectiva, de manera que me da pié a pensar, como investigador de mercados, si realmente estamos aprovechando esto de forma óptima.

La solución, como no, la encontré en una página de Internet...Como veis es algo tan sencillo como una infografía que representa el “Universo Geosocial” (fuente: http://alt1040.com/2011/05/el-universo-geosocial-en-una-infografia)


Es decir, para resumir cifras, tenemos unos 5,3 billones de usuarios de servicios móviles, unos 629 millones de usuarios de Facebook, 663 de Skype, 200 de Twitter, 100 de LinkedIn...una infinidad de personas contando, explicando, debatiendo, valorando, recomendado, estableciendo relaciones, puntuando, escribiendo, fotografiando, grabando, comprando, viendo, oyendo....

¿Realmente somos conscientes del volumen de información que tenemos relativamente a mano? Millones de usuarios activos, con perfiles auto-completados, con opinión directa, fácilmente segmentables...

Creo, sinceramente, que las formas de realizar investigación actuales irán paulatinamente incorporando herramientas de seguimiento y medición de este volumen de información brutal, puro, no condicionado, por que será imprescindible en un futuro encontrar formas de obtener información del consumidor de forma indirecta.

De hecho ya se está comenzando a hacer pero, aún así, se siguen oyendo voces que restan importancia a la investigación en social media y a la rentabilidad que para las empresas puede tener invertir en monitorizar, seguir, investigar o interactuar con este volumen brutal y creciente de usuarios.

Para todos aquellos que aún dudan echar un ojo a esto:


Es parte del resultado de un estudio conducido por Syncapse donde relaciona el gasto en diferentes marcas, para usuarios de las mismas, diferenciando aquellos que son fans de ellas en Facebook (me gusta, como amigos en la página, perfil activo de usuario...) y los que no. (fuente: http://barnraisersllc.com/?p=3503)

Un usuario cualquiera de McDonald’s puede gastar una media de 150$ mientras un usuario fiel (fan en Facebook) puede llegar a los 310$.

Un usuario cualquiera de Nike puede gastar una media de 120$ mientras un usuario fiel (fan en Facebook) puede llegar a los 205$.

Así para cada una de las 20 marcas analizadas. Todas. Absolutamente todas mejoran sus ingresos para esos “fans” de ellas en Facebook.

Y si la participación activa en redes sociales junto con la fidelidad a la marca en ellas es tan determínate en la variable ingresos ¿A que esperamos para analizar a fondo esta relación? ¿A qué esperamos para medir y entender más cosas de esta gente? Perfiles, hábitos, comportamientos, fidelidades cruzadas con marcas etc...

¿Aún hay alguien que siga dudando de la necesidad de invertir en Social Media?

Paco Escuredo